Indiferencia es la palabra.
¿En qué me convierte eso?
De entre todos los sentimientos, la indiferencia es el más desconcertante y el menos humano. Ni siquiera estoy segura de que se trate en efecto de un sentimiento, sino más bien de un estado de ánimo. Todo da igual, nada cambia para ti, podría haber sido así o de otro modo y absolutamente nada te logra inmutar lo más mínimo. Si eso, un esbozo de culpabilidad asoma por allí al fondo, una preocupación racional por los que no sientes esa indiferencia, pero nada de lo que principalmente se espera de una.
WTY
